Falklands-Malvinas Forum Archives



[F-M Home] [Archive Home] [Index page] [Search]


USA y UK encontra de la re-relección

From: Cristian C. E. Hendrickse <hendrickse@yahoo.com>
Date: 28 Jan 1999 16:50:47 -0500
Message-ID: <esp.19990128165047@FM-Forum-Archives>


Message:
Estimados miembros del Foro:

Según una nota de Joaquín Morales Solá publicada hoy en la Nación, USA y UK se oponen a la re-relección. Específicamente UK exigiría la no re-re-elección para tener tratos con Argentina respecto de las Falklands/Malvinas. A raíz de esta noticia puedo ahora explicarme la bronca demostrada en este foro por algunos menemistas contra quienes oportunamente advertimos que el manejo del tema Malvinas por parte del gobierno respondía a intereses personales del presidente Menem. No podía ser tanto ataque contra este foro de discusión cuando en otras webs extranjeras, donde agravia flagrantemente a los argentinos, no se verificaron los ataques que aquí se sufrieron (por ejemplo, nunca fueron atacadas las páginas hechas por una minoría de chilenos que se oponen al tratado de los campos de hielo).-

Resulta llamativo que cada vez que Argentina comunica que hay negociaciones sobre la soberanía, UK las desmiente. También resulta sorprendente que no haya participación de los falklanders en las conversaciones (más allá del encuentro de Di Tella con Michael Summers en Montevideo el último diciembre).-

Como siempre la situación se presenta confusa y se nos niega el derecho a la información respecto de qué es lo que esta en conversación, y cual es el estado de dichas conversaciones.

Más abajo transcribo el artículo de Morales Solá.

Un abrazo,
Cristian.-


'La Nación, January 28, 1999.-

'La reelección amenaza las gestiones

Por Joaquín Morales Solá

La política de Estado por las islas Malvinas (y la propia suerte de la negociación con Londres por esa larga disputa) podrían correr serios riesgos si el Gobierno insiste en plantear nuevamente la reelección del presidente Menem, como se ha sostenido en encumbrados círculos en los últimos días.

Los progresos en la negociación bilateral -de los que La Nación dio cuenta varias veces el año último- fueron confirmados por el presidente Menem, en un reportaje exclusivo publicado ayer, y parcialmente desmentido por la cancillería británica. Fuentes diplomáticas argentinas aseguran que las palabras del Presidente a La Nación se ajustan a la realidad de los hechos.

Sin embargo, el actual y fino entretejido de política interna y externa de la Cancillería podría desarticularse definitivamente si la administración termina forzando la interpretación constitucional, por medio de la Corte Suprema de Justicia, para alcanzar la reelección.

* * *

Algunos datos concretos en tal sentido pueden sintetizarse de esta manera:

El gobierno de Washington ha deslizado, por primera vez de manera clara y precisa, que no vería con buenos ojos un proceso reeleccionista producto de un escándalo institucional en la Argentina.

Tanto la delegación oficial argentina que estuvo hace pocas semanas en los Estados Unidos como importantes exponentes de la oposición percibieron que la antigua neutralidad de Washington, en materia de reelección de Menem, se convirtió ahora en una definida posición. La posición norteamericana no incluye, desde ya, una reforma legal y legítima de la Constitución. La crisis de Brasil y sus estelas de inestabilidad económica en la región podrían haber inducido aquel cambio.

El gobierno del primer ministro Tony Blair, que ha hecho innumerables gestos para lograr acuerdos fundamentales sobre las Malvinas, expresó también a sus interlocutores argentinos que detesta la sola idea de ser utilizado por el gobierno de Menem para alcanzar réditos electorales domésticos.
La oposición argentina, que comenzó a incorporarse tímidamente en los últimos tiempos a la negociación de una política de Estado, tomaría rápida distancia del Gobierno y de sus enjuagues en Londres si avizora la mera posibilidad de que Menem podría usar, en provecho propio, cualquier avance por las Malvinas.

* * *

"No es que no queramos darle otra oportunidad; es que no podemos permitir la violación de la Constitución por parte de la Corte Suprema", explicó el ex vicecanciller radical Raúl Alconada Sempé.

La presencia de la oposición en las vecindades de Di Tella corresponde más al gusto británico que a cualquier delectación política del ministro argentino.

Avanzadas las negociaciones entre ambas cancillerías (aunque aún resta el acuerdo político del pleno del gobierno británico), la administración de Blair requirió también la participación y la aquiescencia de la principal oposición argentina para continuar las conversaciones.

De hecho, y aunque muchos argentinos han perdido la cuenta de ello, el presidente Menem deberá entregar el poder dentro de diez meses, según la Constitución vigente, y es en ese dato esencial donde se detuvo la mirada del gobierno británico.

Dirigentes opositores acompañaron a Di Tella en su entrevista con el secretario general de las Naciones Unidas para pedirle que apoye la negociación, después de corroborar que las conversaciones con Londres tienen un matiz aceptable de seriedad.

Esas negociaciones, que por ahora tienden a recrear la situación existente con las Malvinas previa a la guerra de 1982, se volcaron en papeles que la jerga diplomática llama "non paper"; es decir, son papeles que jamás serán reconocidos como documentos oficiales.

Si bien hubo varias reuniones entre el ex presidente Raúl Alfonsín y su principal interlocutor con la Cancillería, el vicecanciller Andrés Cisneros, las negociaciones con la oposición tuvieron tres interlocutores permanentes: el ex canciller Dante Caputo y los actuales diputados nacionales Marcelo Stubrin y Guillermo Estévez Boero, todos dirigentes de la Alianza aunque de extracciones distintas.

La reunión de Di Tella con el secretario general de la ONU fue una concesión a la oposición, que siempre reclamó un regreso a los organismos internacionales para resolver el conflicto de las Malvinas.

Sin embargo, esa política de Estado es todavía un embrión sin forma. Los dirigentes opositores aclararon que no se incorporarán a un "acuerdo ya cerrado" entre la Argentina y Gran Bretaña y que, por lo tanto, aspiran a anexar sus propios puntos de vista a cualquier proyecto de solución.

"Sabemos que nos ofrecen algunos símbolos en las Malvinas, como lo anunció Menem, pero no sabemos a cambio de qué. El petróleo y la pesca, que no son símbolos, deberían integrar la política de Estado, pero hay renuencia a eso en Di Tella", exponen los dirigentes opositores.

* * *

De todos modos, el conflicto actual radica en establecer (cosa que no se hizo aún), hasta dónde la oposición argentina tratará de modificar los preacuerdos ya establecidos entre ambas cancillerías. Los primeros indicios permiten suponer que los reclamos opositores serán grandes y que, por ejemplo, la oposición se resistirá también a suscribir algo que no incluya la cuestión de la soberanía.

El gobierno de Blair, a su vez, suele escapar de las encerronas a través de la chimenea. Cada vez que es interrogado sobre las conversaciones con la Argentina, contesta invariablemente que su país no está negociando la soberanía de las Malvinas.

Tal aseveración es cierta, aunque le permite eludir la respuesta sobre los acuerdos que sí está labrando conBuenos Aires en materia de restablecimiento de las comunicaciones y de instalación de símbolos argentinos en las islas.

Di Tella, que acaba de reunirse con su par británico Robin Cook, recibió estas especificaciones en Londres: el gobierno de Blair aspira a seguir explorando las posibilidades de un acuerdo por un nuevo status por las Malvinas, pero no quiere ser utilizado en política interna argentina y condiciona su buena voluntad a la aprobación de la coalición opositora en nuestro país.

* * *

El gobierno argentino, por su parte, está presionando a Londres para que sus gestos acuerdistas (como lo fue la designación de un gobernador en las Malvinas con dominio del español) se concreten en una reunión formal a fines del mes próximo, de la que deberían participar representantes de los kelpers.

Está visto, tanto por los británicos como por los argentinos, que ninguna solución acordada entre Buenos Aires y Londres será práctica en tanto los kelpers continúen intransigentes en sus viejas posiciones contrarias a cualquier acercamiento con la Argentina.

La suspensión de los vuelos chilenos hacia las Malvinas, a partir de abril próximo, obligó a la Argentina a hacer gestiones ante Uruguay y Brasil para que no cedan sus aeropuertos mientras sean segregadas las estaciones aéreas argentinas.

Si esas gestiones con los países vecinos dieran buenos resultados, los isleños podrían quedar sometidos a sólo dos vuelos mensuales directos entre las Malvinas y Londres, a cargo de la fuerza aérea británica. El gobierno de Blair anunció además que esos vuelos podrían privatizarse dentro de poco tiempo.

* * *

Di Tella estuvo en Londres con Cook y con el asesor personal de Blair en política internacional, con oficinas en la propia mansión del primer ministro. Pero no pudo (por la demora de un avión indiferente) relatarle su experiencia británica a Madeleine Albright, tal como la influyente secretaria de Estado se lo había reclamado.

La funcionaria de Clinton había ratificado la eterna posición de los Estados Unidos cuando se trata de las Malvinas: Washington no mediará nunca entre Buenos Aires y Londres y siempre ingresará fugazmente en el conflicto para destrabar algún entredicho puntual.

Nadie sabe si Albright dijo en algún momento a Di Tella lo que todo el mundo político está empezando a saber: Washington prefiere una Argentina que transite sin sobresaltos hacia una transferencia ordenada del poder en medio de la inestabilidad económica de la región.

Sin embargo, (y en contra de lo que explica su propia historia) el Presidente no ha resignado su lucha reeleccionista; incluso, algunos de sus inconfundibles amigos empresarios han estado en los últimos días recolectando firmas entre hombres de negocios en adhesión a la permanencia de Menem.

Quizá confía en que la propia crisis económica termine convirtiéndolo en un dirigente imprescindible dentro y fuera de su atribulado país.

Copyright © 1999 La Nación | Todos los derechos reservados'


Follow Ups:



Joaquín Morales Solá contra de la re-relección - Francisco Cayol    29 Jan 1999 00:36:53 -0500
Cosecharás tu siembra - Cristian C. E. Hendrickse    29 Jan 1999 04:08:56 -0500
Y....si - Carlos A. D'Andrea    29 Jan 1999 05:17:41 -0500
Totalmente de acuerdo - Cristian C. E. Hendrickse    29 Jan 1999 18:42:06 -0500
Re-Re - Pedro Aloise    29 Jan 1999 12:33:20 -0500
Re-re-elección y justicia - Cristian C. E. Hendrickse    29 Jan 1999 18:53:55 -0500
La re-re y las islas - Raúl Oromí    02 Feb 1999 05:18:59 -0500
Politicos y el Jazz - Gabriel Marchevsky    02 Feb 1999 12:32:48 -0500
Yo no estoy a favor ni en contra, todo lo contrario - Carlos Alberto D'Andrea    03 Feb 1999 21:57:25 -0500